Una mañana cualquiera si vais por Munich os quedareis alucinados con el entretenimiento de estos peculiares personajes, en el mismísimo centro de la ciudad, en el rio Eisbach a su paso por el "Jardín Ingles", estos locos surfean sobre una ola en pleno rio.
La tradición de surfear en este lugar se remonta al año 1972, año en que algunos surferos locales decidieron que la playa quedaba demasiado lejos.
La ola se forma de manera natural al chocar el agua contra las rocas del río. Los surferos acuden aquí durante todo el año, aunque como bien indica el nombre del río (Eisbach, río de hielo) es conveniente hacerlo con un traje de neopreno. Como veréis en las imágenes, los aficionados se turnan para ir subiendo de uno en uno a la ola hasta que caen al agua y se sube el siguiente.Y que me dices sobre estos locos que no tuvieron mejor ocurrencia que la de surfear en un glaciar.....
Dos veces al año, entre los meses febrero y marzo, las aguas del océano Atlántico penetran en la desembocadura del río Amazonas, provocando una de las mayores olas del mundo y la más larga jamás registrada.
Esta ola gigante puede alcanzar los 4 metros de altura y avanzar hasta 17 kilómetros río arriba, arrastrando todo lo que encuentra a su paso. Los nativos la conocen como “pororoca”, el gran estruendo”, debido al aterrador ruido que la antecede, perceptible hasta media hora antes de que llegue a su destino.
Según el propio Salazar, lo más peligroso, además de las pirañas y demás criaturas acuáticas, es que la ola arrastra pedazos de troncos y hasta árboles enteros que podrían aplastar al surfista con facilidad.

Los surferos pueden alcanzar, según dicen una velocidad de unos 80 km/h, aunque lo más alucinante no es la velocidad, sino el paisaje negro y la ceniza que se derrama por la falda de la montaña hasta penetrar en el verdor de la selva.
Aunque la verdad esto mas que surf es una especie de ceniza board.....
Fuente: Fogonazos













